¿Por qué escribir? Quizá haya muchas respuestas. Dicen que de poetas y locos, todos tenemos un poco.
Y decía mi padre: “Del libro más malo siempre se aprende algo bueno”.
Creo que la verdadera razón por la que escribo es para transmitir una vivencia que, a mí, en lo personal, me dejó una enseñanza muy grande; y es por eso que me atrevo a compartirla contigo.
Mi memoria me es infiel. Hace muchos años que nací; no recuerdo cómo, así que no me preguntes. Pero aquí estoy, intentando emocionarte, aunque el más emocionado y sorprendido de hacer esto soy yo.
Te lo digo porque nunca he estado en un taller de escritura; simplemente, desde niño, tenía la inquietud de escribir: “cuando sea grande lo haré”. Creo que ya estoy suficientemente grande de edad para empezar a hacerlo —¡porque de estatura no!—. Pero por ahí alguien dijo, más o menos así…